Ojos verdes

Rafael de León
Carlos Cano


Apoyá en er quisio de la mansebía
miraba ensenderse la noche de mayo;
pasaban los hombres y yo sonreía
hasta que a mi puerta paraste el caballo.
«Serrana, ¿me das candela?»
Y yo te dije: «Gaché,
ven y tómala en mis labios
que yo fuego te daré».
Dejaste er caballo
y lumbre te di,
y fueron dos verdes luceros de mayo
tus ojos pa mí.

Ojos verdes, verdes como la albahaca.
Verdes como el trigo verde
y el verde, verde limón.
Ojos verdes, verdes, con brillo de faca,
que están clavaítos en mi corazón.
Pa mí ya no hay soles, luceros ni luna,
no hay más que unos ojos que mi vía son.
Ojos verdes, verdes como la albahaca.
Verdes como el trigo verde
y el verde, verde limón.

Vimos desde el cuarto despertar el día
y sonar el alba en la Torre la Vela.
Dejaste mis brazos cuando amanecía
y en mi boca un gusto de menta y canela.
«Serrana, para un vestío
yo te quiero regalá».
Yo te dije: «Estás cumplío,
no me tienes que dar na».
Subiste ar caballo,
te fuiste de mí
y nunca una noche
más bella de mayo
he vuelto a viví.

Ojos verdes, verdes como la albahaca.
Verdes como el trigo verde
y el verde, verde limón.
Ojos verdes, verdes, con brillo de faca,
que están clavaítos en mi corazón.
Pa mí ya no hay soles, luceros ni luna,
no hay más que unos ojos que mi vía son.
Ojos verdes, verdes como la albahaca.
Verdes como el trigo verde
y el verde, verde limón.



Canto a La Libertad

Jose Antonio Labordeta

Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.

Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.

Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.

Sonarán las campanas
desde los campanarios,
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.

Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.

También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver;
pero habrá que forzarla
para que pueda ser.

Que sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad,
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad



Plegaria a un labrador

Victor Jara

Levántate y mira la montaña

De donde viene el viento, el sol y el agua
Tú que manejas el curso de los ríos
Tú que sembraste el vuelo de tu alma
Levántate y mírate las manos
Para crecer, estréchala a tu hermano
Juntos iremos unidos en la sangre
Hoy es el tiempo que puede ser mañana
Líbranos de aquel que nos domina
En la miseria tráenos tu reino de justicia
E igualdad sopla como el viento la flor de la quebrada
Limpia como el fuego el cañón de mi fusil
Hágase por fin la voluntad aquí en la tierra
Danos tu fuerza y tu valor al combatir
Sopla como el viento la flor de la quebrada
Limpia como el fuego el cañón de mi fusil
Levántate y mírate las manos
Para crecer, estréchala a tu hermano
Juntos iremos unidos en la sangre
Ahora en la hora de nuestra muerte
Amén

La canción del jinete

Federico Gracia Lorca​​https://youtu.be/AY7t6pxpdaE​​En la luna negrade los bandoleros,cantan las espuelas.Caballito negro,¿Dónde llevas tu jinete muerto?…Las duras espuelasdel bandido inmóvilque perdió las riendas.Caballito frío.¡Qué perfume de flor de cuchillo!En la luna negra,sangraba el costadode Sierra Morena.Caballito negro.¿Dónde llevas tu jinete muerto?La noche espoleasus negros ijaresclavándose estrellas.Caballito frío.¡Qué perfume de flor de cuchillo!En la luna negra,¡un grito!, y el cuernolargo de la hoguera.Caballito negro.¿Dónde llevas tu jinete muerto?

Bulebar de los sueños rotos

Joaquín Sabina


En el bulevar de los sueños rotos
Vive una dama de poncho rojo,
Pelo de plata y carne morena
Mestiza ardiente de lengua libre,
Gata valiente de piel de tigre
Con voz de rayo de luna llena
Por el bulevar de los sueños rotos
Pasan de largo los terremotos
Y hay un tequila por cada duda

Cuando Agustín se sienta al piano
Diego Rivera lápiz en mano,
Dibuja a Frida Kahlo desnuda
Se escapo de una cárcel de amor,
De un delirio de alcohol,
De mil noches en vela
Se dejo el corazón en Madrid
Quien supiera reír
Como llora Chavela!
Por el bulevar de los sueños rotos
Desconsolados van los devotos
De San Antonio pidiendo besos,
Ponme la mano aC, Macorina»
Rezan tus fieles por las cantinas,
Paloma Negra de los excesos

 

En un rincón del alma

Alberto Cortés

En un rincón del alma
Donde tengo la pena
Que me dejo tu adiós,
En un rincón del alma
Se aburre aquél poema
Que nuestro amor creo
En un rincón del alma
Me falta tu presencia
Que el tiempo me robó,
Tu cara, tus cabellos
Que tantas noches nuestras
Mi mano acaricio

En un rincón del alma
Me duelen los \"Te quiero\"
Que tu pasión me dio,
Seremos muy felices
No te dejaré nunca
Siempre serás mi amor

En un rincón del alma
También guardo el fracaso
Que el tiempo me brindo,
Lo condeno en silencio
A buscar un consuelo
Para mi corazón

Me parece mentira,
Después de haber querido
Como he querido yo,
Me parece mentira
Encontrarme tan solo
Como me encuentro hoy,
De que sirve la vida
Si a un poco de alegrí­a,
Le sigue un gran dolor
Me parece mentira
Que tampoco esta noche
Escucharé tu voz

En un rincón del alma
Donde tengo la pena
Que me dejo tu adiós,
En un rincón del alma
Se aburre aquél poema
Que nuestro amor creó

Con las cosas más bellas
Guardaré tu recuerdo
Que el tiempo no logró,
Sacarlo de mi alma,
Lo guardaré hasta el dí­a
En que me vaya yo

Cuando un amigo se va

Alberto Cortés


Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío,
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.
Cuando un amigo se va,
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.
Cuando un amigo se va,
una estrella se ha perdido,
la que ilumina el lugar
donde hay un niño dormido.
Cuando un amigo se va
se detienen los caminos
y se empieza a rebelar,
el duende manso del vino.


Cuando un amigo se va
galopando su destino,
empieza el alma a vibrar
porque se llena de frío.
Cuando un amigo se va,
queda un terreno baldío
que quiere el tiempo llenar
con las piedras del hastío.

Como Tu

Paco Ibañez

De León Felipe

Como tu

Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,