Pájaro de barro

(Pablo Guerrero – Luis Pastor)

Hice un pájaro de barro
y lo pinté de colores:
pico amarillo y blanco
alas azules y ocres.

Antes de dormir le cuento
a mi pájaro de barro
un cuento de vuelo y viento
para que empiece su canto.

Sé que vuela, que vuela
y que cuida mis sueños,
sale por la ventana
y vuelve luego.

Un arco iris de lluvia
para que beba mi pájaro,
granos de trigo y oro
para que alegre su canto.

Tengo un pájaro de barro
lo modelé con mis manos
y le enseño las palabras
de un idioma inventado.

La flor de la canela

Chabuca Granda

Su fama como compositora alcanzó en 1953 nivel nacional, cuando el conjunto Los Chamas grabó este tema inspirada en una lavandera afroperuana, Victoria Angulo, cuya gracia y donaire alabó.

La flor de la cadena

Esta composición traspasó incluso las fronteras, hasta convertirse en la canción representativa de la música peruana.

Déjame que te cuente limeño,
Ahora que aún perfuma el recuerdo,
Ahora que aún se mece en un sueño,
El viejo puente, el río y la alameda.

Jazmines en el pelo y rosas en la cara,
Airosa caminaba la flor de la canela,
Derramaba lisura y a su paso dejaba
Aromas de mistura que en el pecho llevaba.

Del puente a la alameda menudo pie la lleva
Por la vereda que se estremece al ritmo de su cadera.
Recogía la risa de la brisa del río
Y al viento la lanzaba del puente a la alameda.

Déjame que te cuente limeño,
Ay, deja que te diga, moreno, mi pensamiento,
A ver si así despiertas del sueño,
Del sueño que entretiene, moreno, tu sentimiento.

Aspira de la lisura que da la flor de la canela,
Adornada con jazmines matizando su hermosura;
Alfombra de nuevo el puente y engalana la alameda
Que el río acompasará su paso por la vereda.

Y recuerda que…

Jazmines en el pelo y rosas en la cara,
Airosa caminaba la flor de la canela,
Derramaba lisura y a su paso dejaba
Aromas de mistura que en el pecho llevaba.

Del puente a la alameda menudo pie la lleva
Por la vereda que se estremece al ritmo de su cadera.
Recogía la risa de la brisa del río
Y al viento la lanzaba del puente a la alameda.

En homenaje a

Maria Dolores Pradera

Niño yuntero

Miguel Hernandez.

Carne de yugo, ha nacido
Más humillado que bello,
Con el cuello perseguido
Por el yugo para el cuello.
Nace, como la herramienta
A los golpes destinado,
De una tierra descontenta
Y un insatisfecho arado.
Entre estiércol puro y vivo
De vacas, trae a la vida
Un alma color de olivo
Vieja y ya encallecida.
Empieza a vivir, y empieza
A morir de punta a punta,
Levantando la corteza
De su madre con la yunta.
Empieza a sentir, y siente
La vida como una guerra,
Y a dar fatigosamente
En los huesos de la tierra.
Contar sus años no sabe
Y ya sabe que el sudor
Es una corona grave
De sal para el labrador.
Trabaja y mientras trabaja
Masculinamente serio,
Se unge de lluvias y se alhaja
De carne de cementerio.
A fuerza de golpes, fuerte,
Y a fuerza de sol, bruñido,
Con una ambición de muerte
Despedaza un pan reñido.
Cada nuevo día es
Más raíz, menos criatura,
Que escucha bajo sus pies
La voz de la sepultura.
Y como raíz se hunde
En la tierra lentamente,
Para que la tierra inunde
De paz y panes su frente.
Me duele este niño hambriento
Como una grandiosa espina,
Y su vivir ceniciento
Revuelve mi alma de encina.
Lo veo arar los rastrojos,
Y devorar un mendrugo,
Y declarar con los ojos
Que por qué es carne de yugo.
Me da su arado en el pecho,
Y su vida en la garganta
Y sufro viendo el barbecho

Tan grande bajo su planta.
Quién salvará a ese chiquillo
Menor que un grano de avena?
De dónde saldrá el martillo
Verdugo de esta cadena?
Que salga del corazón
De los hombres jornaleros,
Que antes de ser hombres son
Y han sido niños yunteros

Los hijos de España

Luis Pastor

Vencidos de hambre, heridos de alma
enfermos de miedo, muertos de esperanza
de nieve y de frío, llegaban a Francia
corazones rotos, de mudas gargantas
restos de naufragio, de la roja España.

Perdida la paz, perdida la causa
perdidos los sueños, perdida la patria
perdidos de todo, perdidos de España
en tierra de nadie, en campos de rabia.

Porque Europa tiembla y el fascismo mata
y el destino acecha y la guerra avanza
y la muerte ronda tan cerca y tan flaca
tan cruel y certera que a todos alcanza.

Aquí están y vienen los hijos de España
los muertos sin nombre, los rostros sin cara
aquí están y vuelven los que combatieron
y dieron la vida por un mundo nuevo.

Aquí están y vuelven los hijos de España
donde un canto muere otro se levanta
aquí están y vuelven los hijos de España
donde un canto muere el mío se levanta

Lo niego todo

Joaquin Sabina

Ni ángel con alas negras
Ni profeta del vicio
Ni héroe en las barricadas
Ni ocupa, ni esquirol
Ni rey de los suburbios
Ni flor del precipicio
Ni cantante de orquesta
Ni el Dylan español

Ni el abajo firmante
Ni vendedor de humo
Ni juglar del asfalto
Ni rojo de salón
Ni escondo la pasión
Ni la perfumo
Ni he quemado mis naves
Ni sé pedir perdón

Lo niego todo
Aquellos polvos y estos lodos,
Lo niego todo
Incluso la verdad

La leyenda del suicida
Y la del bala perdida
La del santo de oro
Si me cuentas mi vida,
Lo niego todo.

El tiburón de Hacienda
Confiscador de bienes
Me ha cerrado la tienda,
Me ha robado el mes de abril.

Si es para hacerme daño
Sé lo que me conviene
He defraudado a todos,
Empezando por mí.

Ni soy un libro abierto
Ni quién tú te imaginas
Lloro con las más cursis
Películas de amor

 


 

 

 

icocantares

Preguntitas sobre Dios

Atahualpa Yupanqui

Un día, yo pregunté
Abuelo, ¿Dónde está Dios?
Mi abuelo se puso triste
Y nada me respondió
Mi abuelo murió en los campos
Sin rezos, ni confesión
Y lo enterraron los indios
Flauta de caña y tambor

Al tiempo, yo pregunté

Padre, ¿qué sabes de Dios?
Mi padre se puso serio
Y nada me respondió

Mi padre murió en las minas
Sin doctor, ni protección
¡Color de sangre minera
Tiene el oro del patrón!

Mi hermano vive en los montes
Y no conoce una flor
Sudor, malaria y serpiente
Es vida del leñador

Y que nadie le pregunte
Si sabe dónde está Dios
¡Por su casa no ha pasado
Tan importante señor!

Yo canto por los caminos
Y cuando estoy en prisión
Oigo las voces del pueblo
Que canta mejor que yo

Hay un asunto en la tierra
Más importante que Dios
Y es que nadie escupa sangre
Pa’ que otro viva mejor

¿Qué Dios vela por los pobres?
Tal vez sí y tal vez no
¡Pero es seguro que almuerza en la mesa del patrón!

icocantares

Negra sombra

Rosalía de Castro


Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.

Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.

———————————

Cuando pienso que te fuiste,
negra sombra que me asombras,
a los pies de mis cabezales,
tornas haciéndome mofa.

Cuando imagino que te has ido,
en el mismo sol te me muestras,
y eres la estrella que brilla,
y eres el viento que zumba.

Si cantan, eres tú que cantas,
si lloran, eres tú que lloras,
y eres el murmullo del río
y eres la noche y eres la aurora.

En todo estás y tú eres todo,
para mí y en mi misma moras,
ni me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras.

Cantan Luz Casal Carlos Nuñez

icocantares

Adiós ríos, adiós fuentes

Rosalía de Castro


Adiós ríos, adiós fontes
adiós, regatos pequenos;
adiós, vista dos meus ollos,
non sei cándo nos veremos.
Miña terra, miña terra,
terra donde m’eu criei,
hortiña que quero tanto,
figueiriñas que prantei.

Prados, ríos, arboredas,
pinares que move o vento,
paxariños piadores,
casiña d’o meu contento.

Muiño dos castañares,
noites craras do luar,
campaniñas timbradoiras
da igrexiña do lugar.

Amoriñas das silveiras
que eu lle daba ó meu amor,
camiñiños antre o millo,
¡adiós para sempre adiós!

¡Adiós, gloria! ¡Adiós, contento!
¡Deixo a casa onde nacín,
deixo a aldea que conoso,
por un mundo que non vin!

Deixo amigos por extraños,
deixo a veiga polo mar;
deixo, en fin, canto ben quero…
¡quén puidera non deixar!

Adiós, adiós, que me vou,
herbiñas do camposanto,
donde meu pai se enterrou,
herbiñas que biquei tanto,
terriña que nos criou.

Xa se oien lonxe, moi lonxe,
as campanas do pomar;
para min, ¡ai!, coitadiño,
nunca máis han de tocar.

¡Adiós tamén, queridiña…
Adiós por sempre quizáis!…
Dígoche este adiós chorando
desde a beiriña do mar.

Non me olvides, queridiña,
si morro de soidás…
tantas légoas mar adentro…
¡Miña casiña!, ¡meu lar!


Adiós, ríos; adiós, fuentes;
adiós, arroyos pequeños;
adiós, vista de mis ojos,
no sé cuando nos veremos.

Tierra mía, tierra mía,
tierra donde me crié,
huertecilla que tanto amo
higueruelas que planté.

Prados, ríos, arboledas,
pinares que mueve el viento,
pajarillos piadores,
casitas de mi contento.

Molino entre castaños,
noches de luz de luna
campanitas timbradoras
de la iglesia del lugar.

Zarzamoras de las zarzas
que le daba yo a mi amor
caminos de los maizales
¡adiós para siempre adiós!

¡Adiós, gloria! ¡Adiós, contento!
¡Casa donde yo nací,
dejo mi pequeño pueblo,
por un mundo que no vi!

Dejo amigos por extraños,
dejo vegas por el mar,
dejo en fin, cuanto bien quiero.
¡quién pudiera no dejar!

Adiós, adiós, que me voy,
hierbas de mi camposanto,
donde padre se enterró,
hierbas que he besado tanto
mi tierra que nos crió.

Ya se oyen lejos, muy lejos
campanas del manzanal
para mí, ¡ay! pobrecillo
nunca más me tocarán.

¡Adiós también, ay querida.
Adiós por siempre quizás!
Te digo este adiós llorando
desde la orilla del mar.

No me olvides, ay querida,
si muero de soledad.
tantas leguas mar adentro.
¡Adiós mi casa!, ¡mi hogar!

Cantado por Amancio Prada

icocantares

De alguna manera

Luis Eduardo Aute


De alguna manera
tendré que olvidarte,
por mucho que quiera
no es fácil, ya sabes,
me faltan las fuerzas,
ha sido muy tarde
y nada más, y nada más,
apenas nada más.

Las noches te acercan
y enredas el aire,
mis labios se secan
e intento besarte.
Qué fría es la cera
de un beso de nadie
y nada más, y nada más,
apenas nada más.

Las horas de piedra
parecen cansarse
y el tiempo se peina
con gesto de amante.
De alguna manera
tendré que olvidarte
y nada más, y nada más,
apenas nada más.

———
icocantares

A galopar

Rafael Alberti

Las tierras, las tierras, las tierras de España,
las grandes, las solas, desiertas llanuras.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
al sol y a la luna.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

A corazón suenan, resuenan, resuenan
las tierras de España, en las herraduras.
Galopa, jinete del pueblo,
caballo cuatralbo,
caballo de espuma.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie;
que es nadie la muerte si va en tu montura.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
que la tierra es tuya.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

Cantado por Paco Ibañez


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